EL RINCON DE MADRIGAL

EL RINCON DE MADRIGAL

Este rincón esta dedicado a todas las personas que aman a Madrigal, su historia, costumbres y su gastronomía.

En el encontrareis noticias, fotos y videos de Madrigal de las Altas Torres.

Esperamos vuestra colaboración, lo podeis hacer mandandola a la siguiente dirección:

elrincondemadrigal@gmail.com



30 jun. 2013

UPyD denuncia que la subvención concedida para arreglos en el colegio de Madrigal se ha usado en un almacén de vinos


UPyD denuncia que la subvención concedida para arreglos en el colegio de Madrigal se ha usado en un almacén de vinos

Germán Negrete asegura que "el dinero concedido por la Junta y la Diputación no se ha invertido en el centro escolar"


El concejal de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en el Ayuntamiento de Madrigal de las Altas Torres, Germán Negrete, ha denunciado el mal uso por parte del Equipo de Gobierno del PP de una subvención de casi 5.000 euros concedida para efectuar reparaciones en el colegio de la localidad morañega, y que al parecer se han destinado a arreglar una construcción utilizada como almacén de vinos.

Negrete ha explicado que el Ayuntamiento de Madrigal recibió, el año pasado, una subvención fruto del convenio entre la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León y la Diputación Provincial de Ávila para la reparación, conservación y mejora de centros escolares de Educación Infantil y Primaria durante el ejercicio 2012, por importe de casi 5.000 euros.

El Consistorio es el propietario del inmueble donde se ubican las escuelas, y para justificar la solicitud de la subvención, explicó que el dinero recibido se utilizaría en el cambio de la carpintería metálica exterior de alguna aulas y la sustitución de la puerta de hierro de acceso al centro escolar. Sin embargo, ha denunciado el concejal de UPyD, las ventanas y la puerta de entrada del centro escolar no han sido renovadas y sí lo han hecho en una construcción de propiedad municipal, ubicada en el patio del colegio, que antaño fue la casa de los maestros y que durante todo este curso se ha estado utilizando como almacén de vinos, un uso cuanto menos chocante por el lugar donde se ubica.

Germán Negrete ha preguntado al Ayuntamiento qué beneficio reporta a los escolares de Madrigal la mejora de la carpintería metálica de un almacén de vinos, y ha advertido que los concejales de UPyD velarán por que este año la subvención solicitada para efectuar mejoras en el colegio se destine efectivamente a este fin.


http://www.tribunaavila.com/noticias/upyd-denuncia-que-la-subvencion-concedida-para-arreglos-en-el-colegio-de-madrigal-se-ha-usado-en-un-almacen-de-vinos/1372428900

OCIO Y CULTURA

http://deocioycultura.blogspot.com.es/2013/06/madrigal-de-las-altas-torres.html

OCIO Y CULTURA

viernes, 28 de junio de 2013Madrigal de las Altas Torres


Imposible resumir en una entrada de blog sin resultar pesada en texto y fotografías, la visita a un pueblo como el de Madrigal de las Altas Torres (Ávila), con la carga y legado histórico y monumental que posee. Rival de Arévalo y Medina del Campo, corte en 1438 con Juan II, matrimonio de este con Isabel de Portugal, nacimiento de Isabel, más tarde llamada La Católica, tiene las consecuencias de un pasado glorioso y de la actual monumentalidad, admirada en cada rincón.

Una muralla mudéjar de ladrillo y mampostería la protege, pero en ella se abren cuatro puntos –las puertas de Peñaranda, Arévalo, Medina y Cantalapiedra- en un perímetro cuajado de torres albarranas conexionadas entre sí por un adarve y defendidas por antemuro y foso.

El recorrido interior de la villa proporciona admiración en la mudéjar torre e iglesia de Santa María del Castillo, con destacado ábside de ladrillo y antiguas pinturas; el palacio de Juan II, lugar de su corte y nacimiento de la futura Isabel La Católica, en la actualidad convento de agustinas con claustro de doble planta; la iglesia de San Nicolás de Bari, con monumental torre y dos ábsides semicirculares de estilo mudéjar que aloja interesantes enterramientos y la pila bautismal donde lo fue Isabel la Católica; un Real Hospital de 1443 con hermoso soportal y galerías renacentistas con columnas y capiteles de granito.
El tiempo de visita no da para más y ya “en retirada”, buscamos el abandonado y semiderruido Convento de Extramuros de los Padres Agustinos, herreriano, de amplia fachada y superficie donde en 1591 dejó este mundo Fray Luis de León.

Grata visita, provechosa y complementaria con la de la decepcionante al Azud de Riolobos.
















Publicado por degahete en 00:33

Etiqueta: Madrigal de las Altas Torres

“Edades del Hombre” entre paisajes del norte de Ávila



“Edades del Hombre” entre paisajes del norte de Ávila


“Credo” (“yo creo”) es el lema de la exposición “Las Edades del Hombre”, que se inaugura el 21 de mayo y permanecerá abierta hasta finales de octubre. La sede elegida esta vez es Arévalo, capital de La Moraña: una comarca despejada, al norte de Ávila, donde crecen bien el trigo y la cebada, los garbanzos y los místicos. La exposición religiosa muestra unas 90 obras repartidas en tres templos de la localidad.


 Madrigal de las Altas Torres es la villa principal de la comarca de La Moraña occidental. .Ya el puro horizonte parece invitar al vuelo del pensamiento. La Moraña, tierra de moros, dicen. Llanuras de secano apenas tajadas por ríos fantasma que son auténticos wadis sarracenos, secos la mayor parte del tiempo. Cuadros de cereal, de legumbre, remolacha o girasol, y últimamente de placas solares que también miran al cielo con avidez. A veces distraen el paisaje manchas de pinar, oasis para los pájaros, lo mismo que las muchas lagunas esteparias, navas, lavajos y otros secretos humedales que aquí parecen un milagro.

Los milagros de la fe son la piel de esta tierra sin mucha tierra, donde pesa más el volumen del cielo. Aquí nació Juan de la Cruz, el poeta místico, puede que también Santa Teresa (en Gotarrendura, y no en Ávila capital, hay indicios), también la muy piadosa (y fanática) Isabel la Católica. Aquí se levantaron iglesias de tierra cocida con cierto aire morisco: el mudéjar de esta comarca es notable, y la devoción llenó los templos con buenos retablos y cerca de sesenta órganos ibéricos... de los cuales solo funcionan cuatro. El abandono o la maldita austeridad han hecho de la grandeza pasada una dolorosa estampa, no tanto en el paisaje como en los pueblos y construcciones de aluvión que lo afean, en una especie de realismo sucio nada literario.

La hemosa Plaza de la Villa

La cabecera comarcal es Arévalo, una de las ciudades históricas de Castilla que, pese al crecimiento y los desmanes, conserva mucho sabor. Aún retiene parte de las murallas y puertas que reforzaban su posición estratégica en un espolón rocoso orillado por los ríos Adaja y Arevalillo. Aquí vivieron su infancia y adolescencia Isabel de Castilla y su hermano Alfonso, junto a su madre viuda, Isabel de Portugal, y su abuela Isabel de Barcelos. Pero no fue en el castillo que ahora vemos sino en unas casas reales que había junto a la Puerta de Alcocer, en la actual plaza del Ayuntamiento; el palacio acabó convertido en convento, y así resistió hasta que lo demolieron por las bravas, pocos meses después de morir Franco. A dos pasos de ahí se encuentra una de las plazas castellanas más hermosas y mejor conservadas, la plaza de la Villa, rodeada de soportales sostenidos por toscas vigas de madera. Sus extremos lo ocupan dos iglesias que son sedes de la exposición Las Edades, junto con otra iglesia extramuros, la del Salvador. La de Santa María aloja pinturas murales en su ábside románico, y está adosada a la llamada Casa del Sexmo (que es un museo, ahora aprovechado para la muestra). La iglesia de San Martín, en el frente opuesto, conserva el pórtico románico y dos torres mudéjares que parecen casi gemelas; su interior es un espacio cultural ahora invadido por Las Edades.

Al sabor de la historia y del ladrillo mudéjar se suma otro, más contundente y jugoso: el del tostón o cochinillo asado, que tiene sello de calidad. Los figones y restaurantes locales han formado una asociación a la que se unen también algunas carnicerías y comercios. El horno de José María Martín, en la calle Santa María, sigue churrascando lechones para particulares, además de cocer un pan proverbial y otras gollerías locales, como las tortas de vedor.

A menos de seis leguas, Madrigal de las Altas Torres es la villa principal de La Moraña occidental. Vista desde el aire, dibuja perfectamente un anillo amurallado, con cuatro puertas en los puntos cardinales. Vista a pie de calle, da pena. Es triste decirlo, pero es así. Ojalá las autoridades, municipales y autonómicas, en lugar de enojarse se pongan a limpiar basureros, cuando menos. En la plaza del Cristo se alza el Palacio de Juan II, en una de cuyas alcobas nació Isabel la Católica. El edificio se convirtió en convento a la siguiente generación, cuando dos hijastras suyas (dote nupcial de Fernando el Católico), monjas y ya ancianas, pidieron al emperador Carlos que les cediera el edificio como convento. Allí siguen unas monjas, y son ellas las encargadas de mostrarlo y dar explicaciones; algo lamentable (y de nuevo, que nadie se enoje), habiendo gente mejor preparada y titulada en turismo que podría evitar el sonrojo ajeno que producen las guías-sorores.

Tierra de San Juan de la Cruz

Frente al palacio convento, el Hospital que mandó construir la primera esposa de Juan II. Este edificio, por fortuna, sí ha sido recuperado hace unos años por una escuela-taller (evaporada) y ahora alberga dependencias municipales, la oficina de turismo, una sala dedicada a don Vasco de Quiroga, que fue obispo de Michoacán, un aula de naturaleza y otra habitación en recuerdo de la reina Católica. Isabel fue bautizada en la iglesia de San Nicolás, cuya torre (¿antiguo alminar?) es como un faro visible desde muchas leguas a la redonda. La pila bautismal de Isabel se conserva, pero lo más sorprendente en ese templo son los artesonados mudéjares, soberbios, y dos sepulcros de alabastro junto al altar mayor. El primitivo retablo flamenco fue utilizado para el suelo del coro, y solo se han podido recuperar fragmentos. La iglesia de Santa María, enfrente, buen ejemplo del mudéjar morañego, está llena de grietas y goteras, vacía. Triste suerte, también, para el convento de Agustinos, extramuros, en el cual murió Fray Luis de León, y que es pura ruina.

Hacia el sur de la comarca se encuentra Fontiveros. Allí nació Juan de Yepes –San Juan de la Cruz– y en 1928 le plantaron en su plaza una estatua con una inscripción, bien grandota, que si se piensa fríamente puede sonar a blasfemia. Hay un convento de carmelitas, una iglesia con un órgano soberbio, en uso (se han hecho algunos conciertos), y hace menos de un año la Diputación levantó el Centro San Juan de la Cruz, que tiene de todo: auditorio, biblioteca, salas de exposición, posada, cafetería, piscina... Desde hace un par de lustros, en el mesón Juan de Yepes, María José Rodríguez sirve un cocido sanjuanero que puede ser paradigma del cocido morañego, a base de garbanzos locales o de Velayos, que son los más finos.

Observatorio de aves

En la Moraña oriental el paisaje se dulcifica, se arruga el relieve, se espesan los pinos y adquieren consistencia los humedales. En El Oso se encuentra el área llamada Las Lagunillas, con dos observatorios de aves; son comunes aquí la grulla, el ánsar, los patos cuchara y azulones; en la parte de secano, la avutarda es la estrella, nada fácil de ver, pese a su tamaño. Tras un concurso de ideas al que se presentaron proyectos muy llamativos, el Ayuntamiento está construyendo un gran centro de interpretación de las lagunas que se espera poder inaugurar al final del verano. Antes, tal vez, de que cierren Las Edades del Hombre.

http://viajar.elperiodico.com/destinos/europa/espana/castilla-y-leon/avila/edades-del-hombre-entre-paisajes-del-norte-de-avila

¿Quién fue el pastelero de Madrigal?

domingo, 16 de junio de 2013

¿Quién fue el pastelero de Madrigal?


Hay lugares que concentran una gran cantidad de historias singulares por metro cuadrado. También los hay que son cuna de personajes que llegaron a influir mucho traspasando siglos. En algunos de ellos, el arte de la política tuvo especial querencia. Pero como vino el auge llegó la decadencia y hoy duermen en espera de la llegada de turistas, que encontrarán suficiente caudal para llenarse. Uno de esos mojones con los que escribe la historia es Madrigal de las altas Torres. Su nombre no hace justicia; sobre todo por el paso inmisericorde del tiempo, que todo se lleva. ¿No hubiera estado mal bautizarla como Madrigal de la Reina?

El nombre Madrigal podría venir dela misma raiz del que derivó en Madrid, una raiz árabe. De esa época pudieran datar las murallas, al más puro estilo morisco, tan frecuente en la Moraña. Se dice que pudieron tener cien torreones, con seguridad que en el siglo XIX se conservaban 48, y parte de ella estaba en ruinas. Los viajeros que hasta allí se acercaban, mas o menos románticos, señalaban su triste abandono. De esa época data el apellido de Madrigal: de las Altas Torres. Para muchos poco afortunado. Junto a la Puerta de Arévalo, se conserva un buen tramo de muralla. Si seguimos el cercado hacia el sur nos topamos con la desvalida Puerta de Peñaranda, ya van dos puertas.

Si continuamos resistiéndonos a los encantos monumentales de Madrigal, sin cruzar sus umbrales saldremos aun paraje llano, donde al fondo la silueta ruinosa del convento de agustinos debió hacer las delicias de los soñadores del siglo XIX. Entre sus muros murió Fray Luis de León, el agustino más universal, que nunca dejó de querer este lugar, incluso estando entre rejas. Él no reposa aquí, sino en Salamanca, y es que el fin de esta comunidad vino de la mano de la desamortización liberal del siglo XIX. Pero antes, mucho antes, desde el siglo XIV al XVI estuvo habitado por monjas agustinas, que por mediación real cedularia se mudaron intramuros al Palacio de Juan II, transformado en Convento por deseo de Carlos I. Ellas, respaldadas por la corona, sortearon airosamente los tiempos inestables de la contemporánea con una sola excepción: la francesada.

Y ya siendo hora de encarar los misteriosos, y uno de ellos es el de Juan II, que ya desde sus tiempos de matrimonio con María de Aragón residía largas temporadas aquí. Del Palacio queda un claustro magnífica muestra del gótico civil. alrededor de él multitud de habitaciones con artesonados anchos, sobrios y monumentales. Como Castilla. Pero lo importante es lo que no se ve. En el sala capitular , en medio de sus estrechos respaldos, somos conscientes de que aquí se celebraron cortes, en tiempos de Juan II y con los Reyes Católicos. En la sala hay recuerdos de Isabel, la reina con mayúsculas de España, como su firma en un documento oficial. En el antiguo refectorio, antes salón de embajadores, se fundó la Santa Hermandad en la decada de 1470, la Guardia civil de entonces para reforzar la vigilancia en los caminos. Los reyes católicos pudieron fin a los cien años de rebeldía de la nobleza, una nobleza que había aupado en el poder a los Trastámara. Lo que no lograron tantos reyes, una pareja sí lo consiguió. La capilla real, junto a la Iglesia es un museo en si mismo, cantada por un órgano.Y en la parte de arriba, las estancias de aquel palacio, que evoca el espíritu castellano. Para llegar donde nació Isabel II hay que pasar una bella antesala y dos salones.Aquello sucedió un 22 de Abril de 1451. ¡Qué puertas más discretas! Y la sala, con una alfombra, un crucifijo y una puerta que comunicaba con la Iglesia. La reina Isabel de Portugal, segunda esposa de Juan II, tenía toda la intimidad posible.

Y frente al Palacio-Convento, el Hospital de la Purísima Concepción que fundó Doña María de Aragón, primera esposa de Juan II. Un hospital para pobres y desvalidos, que contó con la oposición de la nobleza de entonces. En él se operaba y se hacía la cirujía a aquella sociedad teocrática. Es el precedente de la tan cacareada seguridad social de Bismarck. La vanguardia de España. Hoy este hospital acoge la Oficina de turismo, conserva un patio muy restaurado pero encantador. Junto a estas dependencias, la Iglesia, abierta a mediodía. Con su imagen del Cristo de las injurias. Si fuese en inglés, sería el Cristo de las heridas.

Y vamos a por las entrañas de Madrigal. De camino a la gran plaza se pasa por las ruinas de un palacio, que popularmente se llama el arco de piedra. Una buena muestra de la arquitectura palaciega que tuvo Madrigal., en concreto perteneció a los marqueses de castellanos. El escultor Vasco de la Zarza pudo ser el responsable de la decoración. Fue posteriormente Palacio de justicia, y hoy en ruinas... Y ascendiendo se deja ver la torre de la Iglesia de Santa María del Castillo, en un alto desde el que se ve el Convento extramuros. Su ábside es mudéjar, típico en la comarca. Y en el interior, se conservan pinturas murales góticas. Sobrevive gracias al tesón y a la lucha de los lugareños que tratan de preservarlo. LA plaza realza la figura de Vasco de Quiroga, obispo de Michoacán, nacido aquí y apodado el "Tata Vasco", el padre de los indios por su defensa y entrega. Aquí también nació el "Tostao" Alonso de Madrigal, del que cuidan sus restos en la Catedral de Ávila.

Y al lado, el ayuntamiento la Iglesia de San Nicolás de Barí, donde se caso en segundas nupcias Juan II, el padre de Isabel. Aquí su hija fue bautizada y aun se preserva la pila bautismal. Lo principal del templo es una birguería de artesonado, algo que hay que ver iluminado...Hipnotiza. La belleza de Madrigal es así, de interiores, con gente que quiere que el pueblo sea cada vez mas visitado. Tras la senda del pastelero salimos, y es que por aquí estuvo su patibulo. Se cuenta que Gabriel de Espinosa llegó al pueblo en 1594, con 40 años y un toque orgulloso y retador muy de la realeza, y cierto parecido al rey Don Sebastián de Portugal, sobrino del gran Felipe de España. Este rey que se había embarcado en una aventura megalómana contra los árabes y cuya pista se perdió en Alcazarquivir. Desde ese momento salieron como debajo de las piedras multitud de personajes que decían ser D. Sebastián. Uno de estos fue Gabriel de Espinosa que mantuvo una relación con la sobrina del rey, Ana de Austria, convenciéndose ésta de que era su primo D. Sebastián de Portugal, llegándose a prometer en matrimonio. El pastelero era orgulloso y ajeno a su realidad a la vez. Gabriel tenía muchos apoyos entre ellos el prior de los agustinos, Fray Miguel de los Santos que le acercó a la sobrina del rey. Algo así no podía permanecer en secreto. Yendo hacia Valladolid, despreciando al rey, y haciendo ostentación de joyas entregadas por Dª Ana , Espinosa es detenido y acusado de suplantar la identidad del rey D. Sebastián. Al poco tiempo será juzgado al conocerse sus amoríos con la hija del héroe de Lepanto...

También tuvo Madrigal sinagoga, hoy palidece ante los centros de turismo rural, aunque no palideció tanto como en 1492 con la desafortunada decisión de los reyes católicos sobre la expulsión de los judíos. Cerquita se encuentra la calle Mayor, con sus carteles hoy difuminados por el paso de la vida. También veremos Casonas, y al fondo la puerta de Cantalapiedra, la mas hermosa de todas, con bonitas vistas de la torre de la Iglesia. Un lugar ideal para recordar que Gabriel de Espinosa, pastelero de Madrigal, fue condenado a muerte y ejecutado en la plaza principal, frente a la Iglesia de San Nicolás de Bari. Se dice que cuando fue detenido se le requisaron cuatro cartas en las que recibía tratamiento real por parte de su amante Ana de Austria y por parte de Fray Miguel de los Santos. Su displicencia y su desprecio al alcalde que le detuvo quedó patente. Descuartizado, dicen que sus extremidades se expusieron en las cuatro puertas de la muralla, para causar escarmiento. No obstante, para siempre quedaría la duda...¿Era el verdadero rey de Portugal? ¿Era una alucinación se sus partidarios? ¿Era un pícaro? Lo que está claro es que el romanticismo - José Zorrilla es un ejemplo- se fijo en esta historia que ofrece un año muy intenso en Madrigal, el que fue de 1594 a 1595, 1 de Agosto fecha de la muerte de... ¿Por qué no?...





















http://luisangelarribas.blogspot.com.es/2013/06/quien-fue-el-pastelero-de-madrigal.html