17 mar. 2015

Tata Vasco

Eugenio Caldero
La obra de Don Vaco un hermoso trabajo del maestro Guillermo cordero que nos resume parte de la obra del gran humanista, su relación xon Pátzcuaro,, el antecedenti indígena con las petatzecuas o cimientos, los hermanos Pavacume y Curatame, la deidad Curicaveri, el escudo logradopor Don Vasco, su colegio de San Nicolás, la Virgen de la Salud, la compañía y los Huitzumes que guían las almas de los difuntos al paraíso.



Bello altar renacentista de madera, frente a donde estaban los restos de Don Vasco, conserva una imagen que bien pudo pertenecer al obispo de la virgen y el niño, además encierra un fuerte mensaje iconográfico, aparecen los escudos de Don Vasco, el de Pátzcuaro y el de Mechoacan, en la parte inferior el báculo pastoral una mitra y una cruz.

Lápida sepulcral colocada en el año de 1897, durante el primer Concilio Provincial Michoacano.
 
 
Tercer sepulcro donde estuvieron los restos de Don vasco antes de llevarlos a la Basílica
 
Urna con los restos de Don Vasco de Quiroga en el 450 Aniversario de su muerte.
ESTE DÍA RECORDAMOS EL 450 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL GRAN HUMANISTA VASCO DE QUIROGA
Fue la tarde del 14 de marzo de 1564 cuando el primer obispo de Michoacán moría de una apoplejía o embolia en su casa episcopal situada a u lado de su primitivo y real colegio de San Nicolás. la noticia corrió como reguero de pólvora, había luto, tristeza entre los indígenas, Tata Vasco partía de este mundo a otra dimensión, pero nos dejaba ya una rica herencia, su ejemplo, sus escritos, su colegio y hospitales, su virgen de la Asunción o de la Salud, su báculo pastoral, él nada se llevó, más que el amor se sus indígenas,su virgen de la Asunción o de la Salud, su báculo pastoral, él nada se llevó, mas que el amor de sus indígenas.
Esa tarde poco a poco se fueron cerrando los ojos del pastor, del hombre, del abogado llegado de tierras distantes, seguramente antes de morir evoco su tierra, Madrigal de las Altas Torres, su parroquia, su patrón, recordó su profesión como Caballero de la Hospitalaria orden de Jerusalén, los recuerdos de su estancia en África, los enfrentamientos con los franciscanos, con los encomenderos como  Juan Infante, el contemplar la hechura de su virgen de la Salud, sus hospitales pueblo, su colegio de San Nicolás, su travesía por el océano Atlántico, cuantas cosas más.
Su alma, cruzo el cenit del firmamento y hoy a 450 años curiosamente el cielo llora, pero también puede ser una bendición. Este día acompañamos sus restos por las calles de la ciudad que reedifico, volvió a su colegio de San Nicolás que vibro al recibir a su fundador, cuanta emoción en este día.
 
 

 

1 comentario :

  1. EL ILUSTRE TATA VASCO

    “A Pátzcuaro y Santa Fe, consagró su santa fe.”

    Te evoco a ti, Don Vasco de Quiroga,
    grandiosa tu obra, que la injusticia ahoga,
    quisiera recordar tu tierna esencia,
    luego abundar . . . en tu benevolencia.

    Querer al prójimo, quitarle lo sufrido,
    del nuevo mundo, anhelo esclarecido;
    un cuento de hadas, aquella fiel nacencia,
    en esa España, en plena efervescencia.

    Fue Madrigal de las Altas Torres,
    la tersa cuna de tus amores,
    el Reino de Castilla la Vieja,
    sobrio presagio de tal grandeza.

    Año de mil cuatrocientos setenta,
    de cierta oscuridad, siempre irredenta,
    nació junto contigo la bondad,
    fe, austeridad, abrigo, caridad,

    De dos seres hermosos, tú brotaste,
    cariño en la niñez, así encontraste,
    más, Dios, te dotó de algo inmanente,
    abriendo el cielo a tu corazón, latente.

    ¿Quién cinceló ese ser maravilloso,
    sensible, desinteresado, generoso?,
    ¿quién sembró en tu mente, de soñador,
    la semilla de la humildad y el candor?

    Comprendes a Erasmo, a Santo Tomás,
    les captas lo bueno, eso . . . nada más,
    adoras a Vives, al gran Pedro Mártir,
    con México sueñas, piensas compartir.

    Los Sacros ideales de la perfección cristiana,
    con la enorme raza p’urhépecha, michoacana;
    al indio le diste muy franca la mano,
    por ese detalle fue más que tu hermano.

    Estudiaste leyes, derecho canónico,
    erudito Juez, de corte Platónico,
    Oidor, Sacerdote, Obispo muy sano,
    todo lo que hiciste nunca fue en vano.

    Noble castellano, castizo hombre hidalgo,
    entregaste todo, sin quedar con algo,
    tierna simpatía por tus semejantes,
    de los buenos tratos todos demandantes:

    “Poder de juicio, acertado,
    todo individuo tu aliado,
    forjando psique . . . espiritual,
    educas todo ser . . . corporal.

    Santa Fe de la Laguna,
    sociedad como ninguna,
    Hospital-Pueblo anhelado,
    un deseo cristalizado.

    La “Utopía” de Tomás Moro,
    trabajo, alma, amor, decoro,
    la hiciste una . . . realidad,
    tolerancia, humanidad.

    Virtudes tuyas, sinceras,
    con abnegación, de veras,
    pacifista religioso,
    forjaste núcleo amoroso.”

    En Pátzcuaro, se te valora y admira,
    habría que desechar crueldad, coraje, ira,
    gracias a esa enseñanza, reconciliadora,
    apegarnos los seres humanos a tu aurora.

    Mira, que bellísima está la Basílica,
    en la que descansan tu osamenta, tu súplica,
    tus ánimos que, velados por la Virgen,
    nos impiden olvidarnos de tu imagen.

    Permíteme decirte, Ilustre Tata Vasco,
    la generosidad hace de la miseria . . . un asco,
    ¡viva tu modestia, tu ideario y fidelidad!,
    que, en este suelo, jamás impere la maldad.

    Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
    Dedicado al Sr. C. P., Jorge Gabriel Pita Arroyo.
    Registro SEP INDAUTOR No. 03-2012-030612580800-14

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