EL RINCON DE MADRIGAL

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3 feb. 2013

las maletas de los García Tomé

 
 
Las maletas de los García Tomé
 

Manuel García Tomé fue alcalde de Cáceres después de que una anécdota por el extravío de un equipaje cambiara su vida para siempre. Uno de sus hijos, Germán, se casó con la profesora Mari Candi Bello y fue concejal y diputado

MIGUEL ANGEL MUÑOZ 03/02/2013
 
Germán García Tomé era hijo de un zapatero remendón de Malpartida de Plasencia a quien le daba clase en el pueblo un maestro de la familia del hotel Iberia de Cáceres. Vio ese maestro que Germán era uno de sus alumnos aventajados y convenció al padre del chaval para que prosiguiera con mimo sus estudios. Y así fue como Germán se hizo maestro, un excelente maestro que llegó a ser habilitado, es decir, la persona que cobraba en Hacienda los sueldos y otros emolumentos de los profesores de la provincia y los entregaba luego a los interesados.
Merced a ese puesto de habilitado, Germán, que se casó con Julia , se instaló en la capital. Simpatizantes del partido de Azaña , vivieron primero en la calle Parras, luego frente al Gran Teatro y finalmente compraron un edificio al lado de La Marina, en la avenida Virgen de la Montaña. Abrían los García Tomé su casa a primos y parientes para que pudieran venir a estudiar a Cáceres, entre ellos Adolfo Maíllo García , fecundo escritor pedagógico para profesores y didáctico para escolares (compuso varios libros de lecturas y algunos de dictados y ejercicios graduados), o Vicente Tomé , que se casó con una Escribano , hermana de las de la farmacia de la plaza.
Germán y Julia fueron padres de cuatro hijos. Narcisa , Celia , Julio y Manuel . Narcisa y Celia eran íntimas de Nena y Encarna Guerrero , correspondientes todas ellas al grupo de las poquísimas chicas que entonces estudiaban en el Instituto. Narcisa vivió incluso en la Residencia Internacional de Señoritas que en 1915 fundó en Madrid María de Maeztu , en estrecha colaboración con la Institución Libre de Enseñanza y donde, con el espíritu del Krausismo, dirigió la formación de jóvenes universitarias. Narcisa estudió Farmacia y de vuelta a Cáceres sacó la oposición de farmacéutica y también fue analista en la Seguridad Social.
Celia hizo Magisterio e Historia. Se metió a monja y falleció en Zafra, llegando a ser superiora de Las Clarisas, sin abandonar nunca su ferviente pasión por la investigación histórica.

El viaje
El tercero de los hijos de los García Tomé, Julio, hizo Medicina y estudió el doctorado en la universidad alemana de Heidelberg. Al término de su formación tomó rumbo a Madrid. A la capital llegó el 16 de julio de 1936, con tan mala suerte que cuando arribó a la capital sus maletas se habían extraviado. Coincidió que en ese momento, el último de los hijos de los García Tomé, Manuel, vivía en Madrid. Fue Manuel a recoger a su hermano y le dijo: "Julio, vete con rapidez a Cáceres, que los padres están deseando verte. Por las maletas no te preocupes, que yo te las recojo".
El detalle de las maletas viene a demostrar cómo un hecho anecdótico puede en un momento puntual cambiar el sentido de nuestra vida. Ese fue el caso de Manuel, porque aquellas maletas nunca se recuperaron: dos días después estalló la Guerra Civil y Manuel ya no pudo regresar a Cáceres. Miembro del bando nacional, durante el inicio de la contienda ejerció como maestro y lo destinaron a Alginet, un pueblo situado a 15 kilómetros de Valencia, donde conoció a Vicenta Roig , la mujer de la que se enamoró. Pero no tardó el ejército republicano en reclutar a Manuel para luchar en el Frente de Castuera.
En la batalla, Manuel, fiel a sus ideas, escapó al bando nacional y muy pronto lo llevaron a un campo de concentración. Durante su traslado encontró casualmente a un conocido, a quien le pidió que comunicara a sus padres que estaba vivo, ignorando que aquel verano de 1938 su padre ya había fallecido. Poco después, su madre --acompañada por un sacerdote-- lo rescató del campo de concentración y Manuel pudo volver a Cáceres, ciudad en la que ejerció de abogado y llegó ser jefe del Servicio Jurídico del Sindicato porque antes de la guerra Manuel había terminado sus estudios de Derecho en la Universidad de Salamanca.
Manuel García Tomé regresó del frente habiendo interiorizado la necesidad de convertirse en servidor público. En 1944, cuando Hitler estaba perdiendo la guerra, el gobernador del momento le encargó a Manuel --que ya era subjefe provincial del Movimiento--, que hablara con determinadas personas para ofrecerles el puesto de alcalde de la ciudad. Habló Manuel con mucha gente, pero nadie aceptaba ante las difíciles circunstancias del momento. En esas estaban cuando el gobernador mandó llamar a Manuel y le espetó: "Ya tengo alcalde". A lo que Manuel preguntó asombrado: "Coño, y ¿quién es?". Y el gobernador respondió: "Tú". Y un sorprendido Manuel cuestionó: "¿Yo?". El gobernador replicó entonces: "¿Acaso tú también tienes miedo?". Y Manuel zanjó: "El miedo que tuve lo perdí en la guerra".
A las pocas horas Manuel García Tomé se había convertido en el nuevo alcalde de Cáceres, un puesto que asumió con sentido del deber y la responsabilidad. Nada más tomar posesión se dio cuenta de que las arcas municipales estaban vacías. Fue la mañana en la que mandó a un ujier a realizar unas compras. Apesadumbrado regresó el subalterno: "Don Manuel, que dicen que al ayuntamiento no le fían porque debe mucho". Inició entonces García Tomé una política de austeridad y recorte en el gasto: renunció a las dietas y cuando abandonó el ayuntamiento lo dejó con superávit.
¿Y por qué dejó el ayuntamiento Manuel García Tomé? Bien; se estaba organizando en la ciudad una visita del Caudillo y desde Madrid habían dado órdenes para que ese día todos los escaparates de la ciudad lucieran fotos del Generalísimo. Los mensajeros se retrasaron y cuando volvieron de Madrid cargados con los cuadros de Franco , los comercios ya
habían cerrado. Presuroso contactó vía conferencia el ministro con Manuel, mostrándole su disgusto por el desaguisado. Pero a Manuel no le tembló la voz para replicar: "Si has perdido la confianza en mí, ahí tienes el cargo". Y es que Manuel fue un hombre de genio que con el paso de los años se convertiría en un abuelo solícito y encantador.

El amor
Manuel se casó con Vicenta casi 10 años después de haberla conocido. La guerra los había separado pero él no olvidó a su enamorada. De manera que en 1947 y ya siendo alcalde, coincidiendo con un viaje que tuvo que realizar a Alicante para asistir a la toma de posesión de un gobernador civil, regresó a Alginet y con Vicenta se casó.
A Vicenta le costó adaptarse al Cáceres de la época. Era una mujer criada en el Mediterráneo, a la que le gustaba ir al mercado y pasear con sus hijos por el parque, conductas muy criticadas por las damas de la alta sociedad cacereña que reprobaban por ello a la mujer del alcalde. Manuel y Vicenta vivieron en la avenida de la Montaña y allí criaron a sus dos hijos: Manuel , nacido en 1952 y catedrático en Salamanca, y Germán , que nació en 1948.

Germán, en el recuerdo
A los 8 años enviaron a Germán a estudiar al colegio de los Salesianos de Mérida, donde permaneció hasta concluir el Bachillerato. Allí fue compañero de Juan Carlos Rodríguez Ibarra , expresidente de la Junta. Ibarra, que era externo, llevaba siempre a los recreos unos bocatas de tortilla muy apetitosos, y ya entonces tenía madera de líder. Lo demuestra este hecho: no era bueno Ibarra jugando al fútbol, de modo que no lo admitieron en el equipo. Así que empezó a jugar solo con una de esas pelotas pequeñas de los Zapatos Gorila. Al final, logró crear un equipo alternativo al del balón.
Germán era un chaval inquieto y participativo, amante del baloncesto, el teatro y la música, que hasta formó parte del grupo The Letrenikes en aquellos años en los que estaban tan de moda Los Pequeniques. Al acabar su formación salesiana marchó a Salamanca. Su vocación era la Historia, pero el día que tuvo que matricularse había tanta cola en la facultad que finalmente, y quizás movido también por la influencia de su padre, acabó estudiando Derecho, sin dejar de ser un ávido lector de novela histórica.
A Mari Candi Bello , natural de Madrigal de las Altas Torres (el pueblo de Isabel la Católica), y criada en Palacios Rubios (Salamanca), la conoció en Cáceres. Mari Candi acabó Historia y con 25 años la destinaron de directora al Colegio Menor Luisa de Carvajal cuando ya la universidad extremeña comenzaba a florecer. Entre ambos surgió el amor y se casaron.
El matrimonio se trasladó a Coria, ciudad a la que fue destinado Germán, que trabajaba en Caja Rural. Allí nació el primer hijo de la pareja, Jorge, un 22 de marzo de 1982. A los dos años el pequeño murió, hecho que marcaría para siempre la vida de Germán. La pareja tuvo luego otros dos hijos: Germán y Celia . En 1985, ya con plaza Mari Candi en el Instituto El Brocense, se trasladaron a Cáceres.
Empezaron a implicarse entonces en el Partido Liberal de José Antonio Segurado , que en Cáceres llegó a presentar a Juan Bazaga como candidato. A partir de la refundación, el partido se fusionó con Alianza Popular. Junto a personas como Valeriano Hornero , Ramón Aguirre o Daniel Guisado , Germán trabajó muchísimo en favor del partido en aquellos años difíciles, recorriendo la provincia de punta a punta, con jóvenes como Carlos Floriano o Laureano León . En 1991 Germán fue concejal y diputado provincial y cuatro años después un tumor cerebral se lo llevó en seis meses: el 21 de junio de 1995.
Pero no olvida Cáceres a Germán, hombre generoso, buen hijo, buen padre, excelente compañero y amigo, hijo de Manuel García Tomé, aquel alcalde de Cáceres al que unas maletas cambiaron su vida para siempre

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/caceres/las-maletas-de-los-garcia-tome_710318.html
 

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